Cómo abordar la timidez a través de la letra
Muchos jóvenes son los que no muestran su potencial intelectual, pues su letra o grafía es de una calidad deficiente. Le escritura junto la palabra conforman nuestra forma de expresarnos. Tanto una como otra son indispensable para hacernos entender y comprender por los demás.
Hay muchos jóvenes que su escritura no tienen la claridad que debería, aunque su carácter sea serio y tímido. Estas características, en principio, no son ni buenas ni malas, simplemente son. Hay personas que están muy orgullosas de ser así, e incluso hay otras que valoran mucho la actitud de seriedad física en las personas, ya que estiman que la seriedad proporciona “fiabilidad”, y ello gusta a casi todo el mundo.
Estas son consideraciones generales y válidas para casi todos nosotros. No obstante ello, en este artículo nos vamos a referir a las distintas situaciones en que estas características, por aparecer demasiado acentuadas, afectan de forma directa al desarrollo de la personalidad, bien seamos niños, jóvenes o adultos.
En cada etapa de nuestra vida, como es lógico, estas circunstancias y peculiaridades repercuten de forma diferente, pero casi siempre lo hacen con un cariz negativo.
Pongamos un sencillo ejemplo: un niño o adolescente que no mantenga buenas relaciones con amigos o compañeros, se está privando de fomentar las bases para ser una persona sociable, solidaria, amistosa, agradable, en definitiva. Lo más probable es que se transforme en un ser solitario, individualista, y hasta egoísta, ya que, al no tener amigos, lo más seguro es que no juegue, por lo cual no fomentará la participación ni el ocio, y, eventualmente, cuando por fin se decida a hacerlo, con seguridad se sentirá desplazado. Obviamente, ello repercutirá en etapas futuras de su desarrollo, lo cual podrá manifestarse según las siguientes reacciones, que a su vez pueden devenir en trastornos conductuales:
• Dificultad de integración en el grupo.
• Desgana por mejorar o aprender, ya que se sentirá distinto.
• Dificultad de participar en cualquier evento (teatro, juegos, etc.)
• Potenciación del individualismo y la soledad.
• Inconstancia provocada por falta de resultados.
• Incomunicación con sus allegados (amigos, familiares….)
• Etc.
Estas son sólo algunas de las situaciones que pueden plantearse en la vida de los jóvenes, o de cualquier persona cuando su personalidad se va cerrando, paulatinamente, por timidez, seriedad o incomunicación.
Si a ello se le une, por otro lado, que a edades tempranas cuesta mucho lograr que los chicos se responsabilicen de todos sus actos, o se identifiquen con estos pequeños trastornos de personalidad, tenemos, en principio, caldo de cultivo para que estas personas tengan ciertos problemas con sus estudios, trabajo, relaciones personales.
Para conseguir la superación de estos trastornos, la Grafoterapia aparece como una herramienta invalorable, pues permite superar todos y cada uno de los baches en que pueden caer nuestros hijos, al afrontar la solución de los problemas comentados.
¿Cómo se detectan estos trastornos en la escritura?
A continuación vamos a indicar de los rasgos gráficos más frecuentes aparecidos en la escritura que muestras estos problemas:
Timidez:
• Las partes superiores de las letras suelen ser cortas.
• La letra es pequeña o muy pequeña
• La presión es fina o muy fina
• Las letras suelen estar muy pegadas unas con otras.
• Los óvalos son cerrado y tienen vuelta.
• La letra es invertida
• La letra suele ser separada.
• Etc.
Escasa comunicación:
• Los trazos finales son cortos o muy cortos.
• Los óvalos son cerrados o muy cerrados.
• Las letras están separadas o muy separadas.
• La letra suele estar inclinada hacia la izquierda.
• Etc.
Estos son algunos de los rasgos gráficos más importantes, aunque hay muchos más, si bien no siempre han de estar presentes todos ellos para considerar que una persona es muy tímida, seria o muy poco comunicativa. Eso se valorará, como es natural, tras un profundo e intensivo análisis grafológico.
¿Cómo se corrigen estos trastornos con la Grafoterapia?
La Grafoterapia, es una reeducación gráfica que corrige aquellos rasos de la escritura que manifiestan el trastorno que queremos corregir. En el caso que nos ocupa, serán todos aquellos que detectemos tras el preceptivo análisis grafológico.
El tratamiento consiste en la realización de unos ejercicios escriturales personalizados. Es importante decir que cada persona manifiesta los síntomas de forma personal, y, por lo tanto, la terapia debe ser personalizada.
¿Desde qué edad se pueden apreciar estos trastornos?
Pues, naturalmente, desde que la persona empieza a escribir o a dibujar.














