La irritabilidad y la agresividad en la letra
En este artículo vamos a hablar un poco de cómo, a través de la letra, podemos detectar y corregir cierto grado de agresividad, impaciencia e irritabilidad en las personas y, más concretamente, en los jóvenes.
En ocasiones, observamos que en muchas escrituras predomina el ángulo, es decir, hay palabras cuya morfología natural es curva y, sin embargo, los rasgos curvos se transforman en ángulos. Veamos algún ejemplo.

Cuando este cambio no es demasiado abundante -nos referimos a que no se hace en todas las letras que deberían ser curvas- nos encontramos con que la irritabilidad aparece sólo de vez en cuando. Sin embargo, cuando este porcentaje es mayor, ya podemos deducir que la persona no sólo se irrita de vez en cuando, sino con bastante más frecuencia. Es decir, el mal genio y las salidas de tono son habituales y cotidianos.
También debemos tener en cuenta en qué lugares de la letra se produce ese cambio, pues no es lo mismo que aparezca en la zona media, en la alta o en la baja de las letras.
Veamos algún ejemplo de estas zonas:
Zona alta de las letras

En esta zona se reflejan los accesos de irritabilidad. Es decir, la persona no está permanentemente enfadada pero sí puede suceder que de repente saque el genio, e incluso sin motivo aparente.
Zona media de las letras

En este caso, la persona muestra una irritabilidad más constante, aquí es más interna y, suele manifestarse en ira, rencor… Es decir, se le ve más que en el caso de arriba, pues suele tener la cara enfada del gesto duro.
Zona inferior de las letras

En este caso, la persona tiene mucho carácter y lo muestra de forma más evidente el enfado, es decir, dando puñetazos, dando patadas, etc.
Claro está que todos estos casos se pueden manifestar en las tres zonas, o en dos, o en una, por lo que, lógicamente, el carácter de la persona variará sustancialmente. Además, hay que tener en cuenta otras expresiones gráficas como la presión, la velocidad o el tamaño de las letras, entre otras variables gráficas.
¿Cómo se puede mejorar estos rasgos?
Tal y como venimos diciendo en muchos de nuestros artículos, la grafoterapia, al ser una terapia gráfica empírica, que corrige de forma inequívoca las causas que provocan estos síntomas, hace que esos rasgos cambien de forma profunda y definitiva. Por lo tanto, va a incidir de forma profunda en el cambio de personalidad.
A continuación nostramos un ejemplo de una la letra de una persona (1) , que tras un tiempo de hacer grafoterapia paso a hacer la letra (2) con los consiguientes cambios y mejoras en su personalidad.
Antes de hacer grafoterapia (1)

Un tiempo después… (2)

Por eso, creemos muy conveniente que padres, profesores, así como toda aquella persona involucrada en el mundo del aprendizaje, intenten saber -en la medida en que ello sea posible- si caligrafía de sus hijos, alumnos, amigos, familiares… presentan algunos de estos signos. Hay que tener en cuenta que cuanto antes se corrijan los rasgos defectuosos, antes se erradicarán tales síntomas; síntomas que tango entorpecen el desarrollo y evolución de los jóvenes.














